Ámbar meridional de dos senos opuestos a la fabulosa miel de la audacia.
Retratos de circonio.
Diosa bandida de poética aurora de valle que anuncia con sinfonía espesa el ataque de las drupas.
Canónico busto de salmo y pundonor estético de Cambria.
Czardas.
Rosácea dama algorítmica; terrorista estimulante y patriota de Cadmo.
Danubio entre sus piernas.
Risa violenta del zar.
Ornamento triangular y poblado.
lunes, 16 de mayo de 2011
viernes, 22 de abril de 2011
John Wayne.
Sacred bastion of incest and vacant crawl in the city's black tacky.
Disgusted or manipulated fear of salt in the next room copper mountain.
Indifferent skins mourn the loss of the bullet.
Stray bullet.
Dynamic intergalactic horse.
Vultures, reptiles, desert cubs, all look at my defeat and laugh like hyenas.
This second battle is fleeting praise, an asylum mentor of weak workers.
Dance the sun by the protective mother.
Child dies by the undertaker father.
Cadaveric & mestizos.
Just as the moon dry.
Dry grass, the herb mint, mint in your body, I bleed.
The Misanthrope language of yesteryear is the shadow of the wake.
Sandstorms.
And the dragonflies in your revolver shot against me.
And I knew that death was yours.
Disgusted or manipulated fear of salt in the next room copper mountain.
Indifferent skins mourn the loss of the bullet.
Stray bullet.
Dynamic intergalactic horse.
Vultures, reptiles, desert cubs, all look at my defeat and laugh like hyenas.
This second battle is fleeting praise, an asylum mentor of weak workers.
Dance the sun by the protective mother.
Child dies by the undertaker father.
Cadaveric & mestizos.
Just as the moon dry.
Dry grass, the herb mint, mint in your body, I bleed.
The Misanthrope language of yesteryear is the shadow of the wake.
Sandstorms.
And the dragonflies in your revolver shot against me.
And I knew that death was yours.
lunes, 18 de abril de 2011
Esfinge.
Nunca esa prudencia vació someras letras terrícolas.
Las avenidas dieron lastre a la espuma de lirio liviano para exonerar el aroma profano.
Discordias que me son espetadas, riñas de carnaval e iracundas maldiciones.
Escena de silencio. Sala de espera. Rapaz.
Lustro de artificio maleable, motriz encantamiento, beldad de gélido encierro.
Rústica ruidosa-primorosa elegante la hortera solera de fatídico romance.
Memoria de tulipán. Alarido y proeza blanca.
Tertulias. Cortinas rojas. Ojos de escorpión, hija de aguijón.
Sinalefa; atisbo o eufemismo.
Amansara tu Samsara.
Mesura de los venideros días.
Caracol. Metal rural.
Trozo histórico de arena mental, cabalgo uniforme a aquella llanura tuya.
Las avenidas dieron lastre a la espuma de lirio liviano para exonerar el aroma profano.
Discordias que me son espetadas, riñas de carnaval e iracundas maldiciones.
Escena de silencio. Sala de espera. Rapaz.
Lustro de artificio maleable, motriz encantamiento, beldad de gélido encierro.
Rústica ruidosa-primorosa elegante la hortera solera de fatídico romance.
Memoria de tulipán. Alarido y proeza blanca.
Tertulias. Cortinas rojas. Ojos de escorpión, hija de aguijón.
Sinalefa; atisbo o eufemismo.
Amansara tu Samsara.
Mesura de los venideros días.
Caracol. Metal rural.
Trozo histórico de arena mental, cabalgo uniforme a aquella llanura tuya.
domingo, 10 de abril de 2011
Desperté
Desperté
Visceral revuelta hacia la introspección, prohibida, de una innegable imperante orden: no mires atrás. Irreconocible tristeza que se escapa por entre los poros, para exhumarse con la mañana, donde nace el sol sobre brisa de arena que se va con la marea, que se retira, clamando la negra ponzoña... El ensoñamiento perece, se retira en carros fatuos que lo llevan a morar en el inframundo, Los ojos repentinos se exorbitan, suspira, Estas despierto, libre eres vez primera una vez más.
Visceral revuelta hacia la introspección, prohibida, de una innegable imperante orden: no mires atrás. Irreconocible tristeza que se escapa por entre los poros, para exhumarse con la mañana, donde nace el sol sobre brisa de arena que se va con la marea, que se retira, clamando la negra ponzoña... El ensoñamiento perece, se retira en carros fatuos que lo llevan a morar en el inframundo, Los ojos repentinos se exorbitan, suspira, Estas despierto, libre eres vez primera una vez más.
lunes, 4 de abril de 2011
Kerouac.
La infinitesimal pereza que alberga la inmunda seriedad de la inútil ausencia de los rostros perenes, es el agravio tentador que aísla en conjunto a las decenas de pecados inmaculados de la mortal vivencia que significa la rueda humana. Es también la desintoxicación moribunda del caos ecléctico, de los mundos herméticos, de la razón ambigua. Fuera de eso, la belleza es tan solo la letal maquiladora de cosmogonías, la autora intelectual de asesinatos fortuitos. ¡Alto! La nostalgia es un recuerdo inmemorial que no pretendo olvidar.
sábado, 19 de marzo de 2011
Le monde.
Ícaro de camaleón marino.
Bárbaro.
Lóbrego orferinato feligrés de incauto pandemonio.
Le monde at the room.
Le rum at the moon.
Fensanto de lo fuera.
Santa terra.
At the court of Le monde.
Tristessa delicada, brillo endeble de pagáno mundo de tu cuerpo.
Alas de caricia imperecedera denuncian el sollozo vespertino de los cíclopes.
Donde habitan seres de extra planeta.
Sorority and ecstasy in Le monde.
Tour.
Bárbaro.
Lóbrego orferinato feligrés de incauto pandemonio.
Le monde at the room.
Le rum at the moon.
Fensanto de lo fuera.
Santa terra.
At the court of Le monde.
Tristessa delicada, brillo endeble de pagáno mundo de tu cuerpo.
Alas de caricia imperecedera denuncian el sollozo vespertino de los cíclopes.
Donde habitan seres de extra planeta.
Sorority and ecstasy in Le monde.
Tour.
miércoles, 16 de marzo de 2011
Fermosa opuesta de la onírica nocturna.
Decanta el rumor de tren y jade impropio al paso de gato.
Gata áurea.
Furiosa ecléctica de enorme ardor, finita certeza y eucarística aurora.
Hunde ella la inocente serpiente dentro del sorbo tirano de la pronta amargura.
Infame el encierro forastero irrelevantemente villano o canino turbado por aquella fermosura histriónica.
Aborda su histórica retórica de reconquista solémne.
Embelesas ficticia nocturna las peripecias del recóndito juglar.
Fermosa opuesta de cítrico oleaje ámbar.
Fermosa tú y la lluvia jupiteriana.
Onírica nocturna.
Gata áurea.
Furiosa ecléctica de enorme ardor, finita certeza y eucarística aurora.
Hunde ella la inocente serpiente dentro del sorbo tirano de la pronta amargura.
Infame el encierro forastero irrelevantemente villano o canino turbado por aquella fermosura histriónica.
Aborda su histórica retórica de reconquista solémne.
Embelesas ficticia nocturna las peripecias del recóndito juglar.
Fermosa opuesta de cítrico oleaje ámbar.
Fermosa tú y la lluvia jupiteriana.
Onírica nocturna.
martes, 8 de marzo de 2011
La teoría de la lobotomía.
Experimento o esperpento reacio.
Incordio extenso de firmamentos.
Lipotimias de buen gusto y cáliz imperecedero de matadero o sangrerío estrellado.
Calaveras de hematomas, riscos impropios.
No salubles.
Desquiciadamente desquiciado por la desquicia.
La sombra izquierda del halo de su hermoso ruido de amanecer.
Mansedumbre literaria.
Propietaria.
En su rostro fusila la lumbre.
Luna pequeña.
Cepa.
Insanidad.
Vuelvo a la batalla.
Lastre de peregrina.
Emancipa guerras puritanas de materia primaveral.
Lobotomías.
La profunda idea total del universo.
Recreas.
Clarividencia oportuna.
Incordio extenso de firmamentos.
Lipotimias de buen gusto y cáliz imperecedero de matadero o sangrerío estrellado.
Calaveras de hematomas, riscos impropios.
No salubles.
Desquiciadamente desquiciado por la desquicia.
La sombra izquierda del halo de su hermoso ruido de amanecer.
Mansedumbre literaria.
Propietaria.
En su rostro fusila la lumbre.
Luna pequeña.
Cepa.
Insanidad.
Vuelvo a la batalla.
Lastre de peregrina.
Emancipa guerras puritanas de materia primaveral.
Lobotomías.
La profunda idea total del universo.
Recreas.
Clarividencia oportuna.
lunes, 7 de marzo de 2011
Rapsodias impías [I,II]
Rapsodias impías
I
Ve de lleno, sin freno, avante en el vacio
Choca sin pena, sus senos lacera
Son de una perra las carnes enmohecidas
Putrefacta Sodoma en su espalda derramada
Una insospechada vid lechosa de rancido fermento
Tu espada su Venus, tu muerte su elixir
Ponzoña del velo siniestro, En trémulo coloquio descarriado y modesto
Aúlla bajo las mil lunas, burdel del sacro santo esperpento
Viril despojo, cacique cadavérico, viseras en el platón de su aquel sanctorum sexo
Hael-uhan-nerial Y mestizos ojos, en impía virgen rebatados
Derramante mercurio, incólume incesto Hael-uhan-nerial
Hael-uhan-nerial Sangre afrenta de la patria eterna
Selphunäen zozobra el éter. Del níveo trono alto en los cielos, como profundo en los abismos donde el negro sitial. Como baja, sube Selphunäen, hombres le reciben, niños degollados a las aras de su cuerpo, doncellas que danzan en trémula inmolante muerte, sacrificio glotal de su etéreo juicio, Selphunäen empuña el harpa, las moscas le bailan el momento, Ha venido donde los hombres, Rey , poeta y sacramento.
El desahucie de una luna, con crimeo juramento, Selphuniel, gira con abrupto ensordamientos, galaxias, humos, ecos, y lamentos.
Al’Selphun, comanda el áscar por tu vientre, rampante y desahuciado, anhelo de sabia grotesca, que se derrama, en el grifo escéptico, andar de su tormento.
II
Se quiebra derramado en centellas inertes, que conviven en la progenie de aquel mentor.
Un sueño se alborota y crece, engulle, y lo mira desde el exterior, de ese sueño, del mismo sueño, de tercera persona encallada en la deforme conciencia.
El sueño se alebresta, y escapa. Rompe aquel cerco impuesto, flautas enmoehecidas que no dejan de vaticinar la fantasía.
Y el sueño observa desde las alturas, colosal Babilonia de rasgantes pechos, Puta alcabo de unos cuantos roces, y así le observa.
Babea la chorrienta panacea que alimenta el blasfemo mesías, el placer es apenas comparable con el exquisito dolor en la cruz, esa ampolla de apenas perceptible lujo, se desvanece en los recuerdos, del coronante espinado que lo corre en ires y venires, mas venires en placeres.
Waltz de mesiánico tenor, las piernas incólumes, mallugadas en oxidosos hierros se revuelcan, cadera de circular tambor, tantas repetidas veces acomete, y acomete, ¡Hay! De las vírgenes irredentas que los cristos negros del edén atrevieron a corromper.
Huye trastabillando, los vientos le mascullan entre dientes, gélidas trompetas, triumbirantes de placer.
Agónico Canónico en el cetro de su padre, Canónico agónico en el sexo de su madre
La bestia de babilonia comanda ahora ya la marcha.
Espalda imbatible, serpiente trémula, escoriación del flagelo andante, Vuela, y yace, abarca el cosmos, Serpiente Impía que libera al hombre, Kundalini del redentor fallecimiento.
I
Ve de lleno, sin freno, avante en el vacio
Choca sin pena, sus senos lacera
Son de una perra las carnes enmohecidas
Putrefacta Sodoma en su espalda derramada
Una insospechada vid lechosa de rancido fermento
Tu espada su Venus, tu muerte su elixir
Ponzoña del velo siniestro, En trémulo coloquio descarriado y modesto
Aúlla bajo las mil lunas, burdel del sacro santo esperpento
Viril despojo, cacique cadavérico, viseras en el platón de su aquel sanctorum sexo
Hael-uhan-nerial Y mestizos ojos, en impía virgen rebatados
Derramante mercurio, incólume incesto Hael-uhan-nerial
Hael-uhan-nerial Sangre afrenta de la patria eterna
Selphunäen zozobra el éter. Del níveo trono alto en los cielos, como profundo en los abismos donde el negro sitial. Como baja, sube Selphunäen, hombres le reciben, niños degollados a las aras de su cuerpo, doncellas que danzan en trémula inmolante muerte, sacrificio glotal de su etéreo juicio, Selphunäen empuña el harpa, las moscas le bailan el momento, Ha venido donde los hombres, Rey , poeta y sacramento.
El desahucie de una luna, con crimeo juramento, Selphuniel, gira con abrupto ensordamientos, galaxias, humos, ecos, y lamentos.
Al’Selphun, comanda el áscar por tu vientre, rampante y desahuciado, anhelo de sabia grotesca, que se derrama, en el grifo escéptico, andar de su tormento.
II
Se quiebra derramado en centellas inertes, que conviven en la progenie de aquel mentor.
Un sueño se alborota y crece, engulle, y lo mira desde el exterior, de ese sueño, del mismo sueño, de tercera persona encallada en la deforme conciencia.
El sueño se alebresta, y escapa. Rompe aquel cerco impuesto, flautas enmoehecidas que no dejan de vaticinar la fantasía.
Y el sueño observa desde las alturas, colosal Babilonia de rasgantes pechos, Puta alcabo de unos cuantos roces, y así le observa.
Babea la chorrienta panacea que alimenta el blasfemo mesías, el placer es apenas comparable con el exquisito dolor en la cruz, esa ampolla de apenas perceptible lujo, se desvanece en los recuerdos, del coronante espinado que lo corre en ires y venires, mas venires en placeres.
Waltz de mesiánico tenor, las piernas incólumes, mallugadas en oxidosos hierros se revuelcan, cadera de circular tambor, tantas repetidas veces acomete, y acomete, ¡Hay! De las vírgenes irredentas que los cristos negros del edén atrevieron a corromper.
Huye trastabillando, los vientos le mascullan entre dientes, gélidas trompetas, triumbirantes de placer.
Agónico Canónico en el cetro de su padre, Canónico agónico en el sexo de su madre
La bestia de babilonia comanda ahora ya la marcha.
Espalda imbatible, serpiente trémula, escoriación del flagelo andante, Vuela, y yace, abarca el cosmos, Serpiente Impía que libera al hombre, Kundalini del redentor fallecimiento.
Bang! Bang! Kok!
Saltwater bays.
Systematic alternative flowers & guitars.
Harpoon fatality.
Cassette decaying among snail snakes.
Meridian sugar, Apache and suburban apartments.
Alcohol in the mandrake, deities of whiskey atrophy without ceasing.
The song morning patrol in the neighborhood.
They are steel horses, dinosaurs with machine guns.
Asian brothels, Norwegian exhibition posters. Muhammad's dream. Orange life.
Whole coffee. Hookers in the morning. Land whores saw their clothes on the eve of the road.
The embers of the continent, free will. Open sea and manta rays and bumblebees and elms and sharks and biology teachers.
Metamorphosis of a december ode. Perennial presidents.
Housing developments of Thai hospitality. Eastern gathering & turkish baths.
Mexican Laundry. Bandits and gunmen are fighting against the texans.
Cabaret world. Human nearby, firing into the sunset of your life.
Decrepit government without medicine for the red skins.
Horseback riding, havens and hermits: Wagner.
Mausoleum for the sun made of asphalt. African americans drink tasteless tea.
Mouths shut, cats will not enter. Cats are not like dogs.
Street idiots steal souls, you kill me.
I'm hanging in the field and voices hang me.
Listen nurse, not afraid of anything. I'm not.
Parables are happy circles, secret people, foreigners.
Fast birds. Rapacious.
I saw the coldness of the world on a plate of soup.
Socratic lyrics are testaments of travelers.
Sovereign t.v. tricks.
Take the trip traveling woman.
Black ink from my pen, daughter of mundane garden and acetate.
Sky & cellophane. Coastal water.
Requiem and amplifier from the hands of your mantra.
Mechanical bookstore. You.
Bring near your words.
Systematic alternative flowers & guitars.
Harpoon fatality.
Cassette decaying among snail snakes.
Meridian sugar, Apache and suburban apartments.
Alcohol in the mandrake, deities of whiskey atrophy without ceasing.
The song morning patrol in the neighborhood.
They are steel horses, dinosaurs with machine guns.
Asian brothels, Norwegian exhibition posters. Muhammad's dream. Orange life.
Whole coffee. Hookers in the morning. Land whores saw their clothes on the eve of the road.
The embers of the continent, free will. Open sea and manta rays and bumblebees and elms and sharks and biology teachers.
Metamorphosis of a december ode. Perennial presidents.
Housing developments of Thai hospitality. Eastern gathering & turkish baths.
Mexican Laundry. Bandits and gunmen are fighting against the texans.
Cabaret world. Human nearby, firing into the sunset of your life.
Decrepit government without medicine for the red skins.
Horseback riding, havens and hermits: Wagner.
Mausoleum for the sun made of asphalt. African americans drink tasteless tea.
Mouths shut, cats will not enter. Cats are not like dogs.
Street idiots steal souls, you kill me.
I'm hanging in the field and voices hang me.
Listen nurse, not afraid of anything. I'm not.
Parables are happy circles, secret people, foreigners.
Fast birds. Rapacious.
I saw the coldness of the world on a plate of soup.
Socratic lyrics are testaments of travelers.
Sovereign t.v. tricks.
Take the trip traveling woman.
Black ink from my pen, daughter of mundane garden and acetate.
Sky & cellophane. Coastal water.
Requiem and amplifier from the hands of your mantra.
Mechanical bookstore. You.
Bring near your words.
martes, 1 de marzo de 2011
El hombre de la biblia roja.
Y ha despertado antiquísimo en el blanco del barróco suyo.
Perdido en los epílogos mortinatos de la letra.
Oraciones perfumadas o pestilentes han de cavar soberbias tumbas sin laureles.
Dinásticos salmos se apoderan de la uva rota de sus huesos.
Ostenta raquítico seres etéreos del bolso de Dios.
Pitecántropo de mazmorra y claustro mundáno de lo humano.
Ha esculpido un universo de mundos, paraísos e infiernos fácticos.
Han de devorarle los cóndores bardistas, poetas sin refugio ni eyewitness protection.
Paradigma.
Asilo de liturgia.
Profecía de tierra aguardentada.
Amanece el nocturno alba.
Después maldecir la bendición.
Y ha despertado antiquísimo en el blanco del barróco suyo.
Perdido en los epílogos mortinatos de la letra.
Oraciones perfumadas o pestilentes han de cavar soberbias tumbas sin laureles.
Dinásticos salmos se apoderan de la uva rota de sus huesos.
Ostenta raquítico seres etéreos del bolso de Dios.
Pitecántropo de mazmorra y claustro mundáno de lo humano.
Ha esculpido un universo de mundos, paraísos e infiernos fácticos.
Han de devorarle los cóndores bardistas, poetas sin refugio ni eyewitness protection.
Paradigma.
Asilo de liturgia.
Profecía de tierra aguardentada.
Amanece el nocturno alba.
Después maldecir la bendición.
Y ha despertado antiquísimo en el blanco del barróco suyo.
lunes, 28 de febrero de 2011
Sacrilego Advenimiento
I
El cascaron que fue su humanidad finalmente sucumbió, ningún coro de ángeles estuvo alguna vez para él, esa noche de repentino vaho sanguinolento acaeció, y ningún ángel sus fanfarrias clamó.
Solo miró por el rabillo una vez más, su piel yacía yerta, desfigurada; un plástico recuerdo entrecruzado de su citadino y apologético ser de otrora, no había piedad en el cobijo de sus años, de los tiempos bramantes que se fueron, de las cadenas que aun le atormentan las entrañas, esa piel, se quedo estática, descomponiéndose antes las atónitas miradas, débil muchedumbre de tejidos, huecos suvenir de accesorios adoctrinantes, y modas venideras, se pudrió ante el atisbo, se volvió una masa de pasados, pelos y necedades, de autoengaños proclamados bajo el véspero firmamento, pero ni su propia piel puede sostener tal encuentro, comenzó a reptar por los acantilados de la memoria, y se fue lentamente en un agusanado vaivén, retirandose hacia los confines de su penosa morada, la escoria de sus acciones quedaba atrás, el cascaron; pútrido fermento de sanguinolenta y salitrosa pétrea epidermis, había quedado en el olvido, y aun no se atrevía a verse en el reflejo; ¿qué nuevo yo había salido de entre la maraña del pasado’, ¿qué nuevo ente había sido autoconcebido en el agónico estertor del flagelo infligido?, canónico maltrato que lo llevo a involucionar, para suerte suya, por debajo de aquellos humanos, de ser mas bestia, pura y libre. De romper aquellas cadenas que alguna vez tuvieron nombre, Ahora debía llamarse así mismo, debía proferir en columnas de silogismos, una verdad inexistente, una futura senda con apellido e historia rimbombante, pero esta vez no dejaría que una piel le moldeara el pérfido carácter, había aprendido su lección, dejaría el exosqueleto, y mudaría hacia las conchas, resistentes corazas que pueden ser despojadas cuando estas ya no son lo suficientemente grandes como para contener el vendaval de viscosidad que crece dentro, y así se imaginó, flotando ante las testas, tenía unas alas de cuervo entretejidas, una capota que le cubría todo el cuerpo, eran plumas de azabache, viscosidad de exuhmante gotera, que humeaban ante su voluntad, dos botines de oxidante hierro le ceñían las plantas, y nada más se escudriñaba entre la maraña de plumas y minerales, era un rey de nuevo en el exilio, fiel patrono de su propio pensamiento, tras la lapidaria dilucidación que acometió en su nuevo y aberrante urraca forma, corrió de lleno hacia los espejos que trastocaban su memoria, se vio de frente, era esa bestia de emanaciones autodidacticas, de historias tramadas en la sagacidad de sus ideas, de caminos manipulados de antemano por el frio y alevoso pensamiento, pero aun entre estas atalayas de negruzcas troneras, avisaba un pequeño y remanente pútrido memento de debilidad, se miró ante el espejo, subía por su plexo, y se encontraba ahí en su desnudo seno, debajo de las plumas, entre los músculos y la sangría, bajo los huesos del rancido pecho, ahí estaba el mecanismo que lo hacía débil, un torpe engranaje que bombeaba el petrolato que le corría por las venas, tomose en hora buena el bridón de sus ancestros,. Y con inquisitiva acometida, destruyo por una maldita buena vez aquel inservible y desquebrajado musculo, tomándolo del sable que atravesaba sus adentros, lo apretó entre sus dedos, haciéndolo chorrear negrura, como si el pequeño artilugio se resistiera a morir entre sus dedos, lo arrojó a los sabuesos, a las manadas de los lobos consientes que devoraban sus pecados, ya era un ser completo, las debilidades se habían lavado en el aceitoso mantra de su verbo, centenares de galaxias se alinearon ante la escoriación de todos los cielos, la marca brillaba alto en su frente, su látigo de celos castigaba a cuanto impune ente cruzaba su mirada, haciéndolos caer en arrebatos de insospechado dolor, era ahora un bestial comandante de los abismos, erigido, en pilares de su mismo y recóndito ego, maquinando el asenso, de su inexistente orgullo, orgulloso ahora, solo le faltaba llamarse, y llamarlo, entre las llamas del imperecedero firmamento:
Al’Zahariel el de las negruzcas alas
Al’Zahariel el trofeo de huesos
Al’Zahariel de los lobos el portento
De penetrantes lanzas, de rollizos verbos, Al’zahariel nació entre los muertos.
El cascaron que fue su humanidad finalmente sucumbió, ningún coro de ángeles estuvo alguna vez para él, esa noche de repentino vaho sanguinolento acaeció, y ningún ángel sus fanfarrias clamó.
Solo miró por el rabillo una vez más, su piel yacía yerta, desfigurada; un plástico recuerdo entrecruzado de su citadino y apologético ser de otrora, no había piedad en el cobijo de sus años, de los tiempos bramantes que se fueron, de las cadenas que aun le atormentan las entrañas, esa piel, se quedo estática, descomponiéndose antes las atónitas miradas, débil muchedumbre de tejidos, huecos suvenir de accesorios adoctrinantes, y modas venideras, se pudrió ante el atisbo, se volvió una masa de pasados, pelos y necedades, de autoengaños proclamados bajo el véspero firmamento, pero ni su propia piel puede sostener tal encuentro, comenzó a reptar por los acantilados de la memoria, y se fue lentamente en un agusanado vaivén, retirandose hacia los confines de su penosa morada, la escoria de sus acciones quedaba atrás, el cascaron; pútrido fermento de sanguinolenta y salitrosa pétrea epidermis, había quedado en el olvido, y aun no se atrevía a verse en el reflejo; ¿qué nuevo yo había salido de entre la maraña del pasado’, ¿qué nuevo ente había sido autoconcebido en el agónico estertor del flagelo infligido?, canónico maltrato que lo llevo a involucionar, para suerte suya, por debajo de aquellos humanos, de ser mas bestia, pura y libre. De romper aquellas cadenas que alguna vez tuvieron nombre, Ahora debía llamarse así mismo, debía proferir en columnas de silogismos, una verdad inexistente, una futura senda con apellido e historia rimbombante, pero esta vez no dejaría que una piel le moldeara el pérfido carácter, había aprendido su lección, dejaría el exosqueleto, y mudaría hacia las conchas, resistentes corazas que pueden ser despojadas cuando estas ya no son lo suficientemente grandes como para contener el vendaval de viscosidad que crece dentro, y así se imaginó, flotando ante las testas, tenía unas alas de cuervo entretejidas, una capota que le cubría todo el cuerpo, eran plumas de azabache, viscosidad de exuhmante gotera, que humeaban ante su voluntad, dos botines de oxidante hierro le ceñían las plantas, y nada más se escudriñaba entre la maraña de plumas y minerales, era un rey de nuevo en el exilio, fiel patrono de su propio pensamiento, tras la lapidaria dilucidación que acometió en su nuevo y aberrante urraca forma, corrió de lleno hacia los espejos que trastocaban su memoria, se vio de frente, era esa bestia de emanaciones autodidacticas, de historias tramadas en la sagacidad de sus ideas, de caminos manipulados de antemano por el frio y alevoso pensamiento, pero aun entre estas atalayas de negruzcas troneras, avisaba un pequeño y remanente pútrido memento de debilidad, se miró ante el espejo, subía por su plexo, y se encontraba ahí en su desnudo seno, debajo de las plumas, entre los músculos y la sangría, bajo los huesos del rancido pecho, ahí estaba el mecanismo que lo hacía débil, un torpe engranaje que bombeaba el petrolato que le corría por las venas, tomose en hora buena el bridón de sus ancestros,. Y con inquisitiva acometida, destruyo por una maldita buena vez aquel inservible y desquebrajado musculo, tomándolo del sable que atravesaba sus adentros, lo apretó entre sus dedos, haciéndolo chorrear negrura, como si el pequeño artilugio se resistiera a morir entre sus dedos, lo arrojó a los sabuesos, a las manadas de los lobos consientes que devoraban sus pecados, ya era un ser completo, las debilidades se habían lavado en el aceitoso mantra de su verbo, centenares de galaxias se alinearon ante la escoriación de todos los cielos, la marca brillaba alto en su frente, su látigo de celos castigaba a cuanto impune ente cruzaba su mirada, haciéndolos caer en arrebatos de insospechado dolor, era ahora un bestial comandante de los abismos, erigido, en pilares de su mismo y recóndito ego, maquinando el asenso, de su inexistente orgullo, orgulloso ahora, solo le faltaba llamarse, y llamarlo, entre las llamas del imperecedero firmamento:
Al’Zahariel el de las negruzcas alas
Al’Zahariel el trofeo de huesos
Al’Zahariel de los lobos el portento
De penetrantes lanzas, de rollizos verbos, Al’zahariel nació entre los muertos.
De amarantos hieráticos y algunos maleficios.
La otredad de los secos árboles. El manifiesto primigenio teñido de fuego, ceniza, vermut y carruseles incesantes de alabanza rupestre, aposentada.
Vestigio brea.
Bermellón de escarlatado carmín, profunda es la hoguera. Beata tu iracunda seda.
Marchita la ciudad cual Sodoma hirviente en tu permanente ausencia.
Disipas.
Columnas de espeso humo.
Errante, inequívoca.
Inquisidora de guerrero jaguar.
Permanezco.
Insolente al cándido fulgor, fruto de percusión.
Funesto e insípido Tláloc, abatido por el beso inocuo de tu mirada.
Retoño ambivalente de dicha fortuna heráldica.
Cabello quemado.
Vestigio brea.
Bermellón de escarlatado carmín, profunda es la hoguera. Beata tu iracunda seda.
Marchita la ciudad cual Sodoma hirviente en tu permanente ausencia.
Disipas.
Columnas de espeso humo.
Errante, inequívoca.
Inquisidora de guerrero jaguar.
Permanezco.
Insolente al cándido fulgor, fruto de percusión.
Funesto e insípido Tláloc, abatido por el beso inocuo de tu mirada.
Retoño ambivalente de dicha fortuna heráldica.
Cabello quemado.
miércoles, 23 de febrero de 2011
Geografía de una musa
Geografía de una musa
En el alfeizar de tu vientre aguarda el divino cáliz, un ilustre portento hecho a la medida de mis labios, en tus ojos orbita la paz de blasones níveos y radiantes centellas, en la cabellera llevas el estandarte de afrodita, dichosa hija suya, Venus en mi atónita mirada, de tus tersos labios el sirope se derrama, sin embargo yace encriptado bajo la llave de la más pura sobriedad, en tu verbo, se yergue el credo de mi alma, a tu cálido andar consagro mi mirada, musa de las mil insolencias abruptas, de la voluntad inquebrantable.
Fantasma inoportuno que acongojaste mi soñar; aférrate de mis manos, andemos en la senda del véspero paraíso, ámbar de mis entrañas, carcelero ingrato de mi corazón amalgamado.
Descansare sobre tus piernas, mientras el ocaso de los dioses se empecina en alcanzarnos.
Escudriñare tu cóncava espalda, será el hogar de mis suspiros.
De tu cara me cuidare de aquellos ojos, capaces de otorgar la redención, ó el más profundo abismo.
En ese rostro buscare la macula, fiel recordatorio de tu ser
En mis brazos tu cuerpo descansara, cuando seamos uno mismo y hasta el aberrante despertar.
En el alfeizar de tu vientre aguarda el divino cáliz, un ilustre portento hecho a la medida de mis labios, en tus ojos orbita la paz de blasones níveos y radiantes centellas, en la cabellera llevas el estandarte de afrodita, dichosa hija suya, Venus en mi atónita mirada, de tus tersos labios el sirope se derrama, sin embargo yace encriptado bajo la llave de la más pura sobriedad, en tu verbo, se yergue el credo de mi alma, a tu cálido andar consagro mi mirada, musa de las mil insolencias abruptas, de la voluntad inquebrantable.
Fantasma inoportuno que acongojaste mi soñar; aférrate de mis manos, andemos en la senda del véspero paraíso, ámbar de mis entrañas, carcelero ingrato de mi corazón amalgamado.
Descansare sobre tus piernas, mientras el ocaso de los dioses se empecina en alcanzarnos.
Escudriñare tu cóncava espalda, será el hogar de mis suspiros.
De tu cara me cuidare de aquellos ojos, capaces de otorgar la redención, ó el más profundo abismo.
En ese rostro buscare la macula, fiel recordatorio de tu ser
En mis brazos tu cuerpo descansara, cuando seamos uno mismo y hasta el aberrante despertar.
jueves, 10 de febrero de 2011
Funeral song
The funeral of your infinite slopes nomadic cosmo. Wet hair. Violent laughter. And the foot in the grave of sand, leaves trail of fire. Valkyrie and night siren. Profane metal wings. The universe will collapse and you'll be one. The muse of Antares. Spell of your tongue, sublime spell of a witch. Burnt hair. The litany of your race is waiting for me. As a servant of the Redeemer. As a wolf. As a tyrant in your name. And you, surrounded by dark mysteries lift your spirit.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)